Luis Orione
nació en Pontecurone (norte de Italia) el 23 de junio de 1872. Era el cuarto
hijo de Vittorio Orione y Carolina Feltri. La pobreza y los enormes sacrificios
de su familia humilde y trabajadora, experimentados desde edad temprana y, la
fe sencilla pero firme trasmitida por su madre, fueron modelando un corazón que
Dios preparaba para una gran misión
Consiente de
que Dios lo llamaba para ser sacerdote, pasó por los franciscanos y, mas tarde,
por los Salesianos de Turín, donde conoció personalmente a Don Bosco, de quien
fue discípulo y extrajo gran parte de su formación religiosa. Pero comprendió
que no estaba allí su verdadera vocación.
"Sólo la
caridad salvará al mundo" fue la convicción que marcó su vida; una caridad
necesaria y urgente para "llenar los surcos que el odio y el egoísmo han
abierto en la tierra". Esta convicción lo llevó a fundar la congregación
religiosa de la Pequeña
Obra de la Divina Providencia (conocida como Obra Don
Orione).
Su entrega
total a Dios y a los hombres lo llevo hasta el ultimo momento de su vida, en
que supo que Dios lo llamaba y por eso también allí respondió: "Jesús,
Jesús, Jesús, voy". Esas fueron sus últimas palabras, aquel 12 de marzo de
1940, en San Remo (Italia).
Fue beatificado
por el papa Juan Pablo II el 26 de octubre de 1980 y canonizado, por este mismo
papa, el 16 de mayo de 2004.
Hoy la familia Orionita, extendida en cerca de 30 países constituye a través de laicos, religiosos y sacerdotes, una importante presenca esclecial, que continúa el camino marcado por su fundador: hacer que todas las cosas tengan a Cristo por cabeza. "Instaurare omnia in Christo"
Hoy la familia Orionita, extendida en cerca de 30 países constituye a través de laicos, religiosos y sacerdotes, una importante presenca esclecial, que continúa el camino marcado por su fundador: hacer que todas las cosas tengan a Cristo por cabeza. "Instaurare omnia in Christo"
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